Son las preguntas que Se hizo Sara una noche contemplando muy dificilmete una hermosa luna llena; el brillo de esta era opacado por las luces que emanaban de los rascacielos. los auntos y los abundantes espectaculares.
Siguio reflexionando - La vida de muchas personas esta llena de estres, se mueve muy rápido y no llegan a ningun lugar; sonidos ya casi no hay, existe ruido, de celulares, motores, bocinas de autos; dificilmente podriamos escuchar el trinar de un ave, pero no puedo esperar más, si ya no hay arboles mas que en las reservas - suspiró.
Con una notoria tristeza en su mirada se fue a la cama, en sus sueños la envolvió un terror inmenso, como todos, ella también olvidaba voltear a ver el cielo en ocasiones y con la misma fecuencia que desaparecia el firmamento, también se extinguían los sueños, las esperanzas, el amor, todo.
El ruido del despertador irrumpió en su descanso, e impulsada por la rutina se tallo los ojos, y se metio a bañar, buscó ropa para ir a la editorial, un poco de maquillaje, y salió. De camino a la editorial entró a la cafetería de siempre, la cual era la única que visitaba, pues, solo ahi le preparaban el café justo como a ella le gustaba; debido a la regularidad con la que iba a ese lugar, todos los empleados la conocían.
Al llegar a la barra,hoy como siempre dijo - Buenos días - añadió - Preparame lo de siempre pero con un poco mas de caramelo - Sara tenía la costumbre de soñar despierta y tambien la de caminar tan inmersa en sus pensamientos, al grada que le era muy dificil darse cuenta de los pequeños cambios, su vida era muy rutinaria; hoy no fue la excepcion, esta vez paso por alto que el chico detras de la barra era un nuevo empleado y que obviamente no la conocía ni a ella, ni al "café de siempre". "Disculpe, soy nuevo aquí,¿podria especificarme su orden?", éstas fueron las palabras que trajeron a Sara de vuelta a la realidad, quien centro su mirada en la persona detras de la barra, era un joven alto, delgado, con un aire de fantasía en la mirada que atrapó a Sara rápidamente, dejandole sin palabras (raro en ella pues siempre le decian que hablaba demasiado), justo cuando él pensaba repetir la pregunta, ella dijo - Lo siento, mi cabezaesta aquí pero mis pensamientos divagan y no me di cuentadel cambio, tu sabes , la rutina- él la miró interesado, sonrió y contestó -si, entiendo, a este paso he llegado a preguntarme ¿Qué pasará cuando no tengamos tiempo de mirar el cielo? - Sara quedó sorpendida, esa era la pregunta que la seguía en las noches, sin embargo solo esbozó una sonrisa y añadió - Será seguramente una desgracia- hizo una pequeña pausa, pues notó que el brillo de la mirada que la había cautivado se apagaba, continuó - Esperemos no llegue ese día - suspiró, sonrió y dijo -volviendo al café, preparame un "frappe caramel macchiato,venti, con 2 shots de descafeinado, dos bombazos de vainilla, extra crema batida, y hoy tambien agregale caramelo extra"- él tecleo la orden en la registradora y añadió
- ¿tú nombre?
- Sara
- Ok Sara, te llamo en cuanto esté listo
- si, gracias.
Se dió la vuelta para sentarse en uno de esos sillones tan comodos y revisar su agenda:
"-12:00 pm Cita en la editorial
-14:00 pm Conferencia
-16:00 pm Revison médica
-18:00 pm Dentista"
Era el horario de hoy, mientras ajustaba algunas cosas en su cabeza, escuchó "Caramel macchiato venti, Sara, está listo", fue a por el, y recordó que este nuevo joven, jamás habia preparado su café, así que tomó un sorbo y noto un sabor distinto, no era desagradable, dió las gracias y salió de ahi pues ya era tarde.
Continua

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